Triste adiós a uno de los pilares del Grupo

Diciembre es otro mes negro en este 2020 para todos los que formamos parte de
esta gran Familia Martinez, ha fallecido, a los 78 años, Don Manuel Martínez Abolafio, todo un referente e impulsor del Grupo Martínez Hermanos.

El adiós de Don Manuel llega tan sólo unos meses después de la pérdida de su hermano, Don Fernando Martínez Abolafio, otra de las figuras claves en el desarrollo de la economía de Guinea Ecuatorial e impulsor de Martínez Hermanos, lo que supone otro durísimo golpe para la familia.

Don Manuel fue uno de los pilares principales del Grupo, querido y admirado por todos los que pertenecemos a esta casa. Nació en Bata, en Guinea Ecuatorial, país al que emigraron su abuelo y su padre, donde fundaron Martínez e Hijos, luego Martínez Hermanos. Era el mayor de ocho hermanos y creció bajo la atenta mirada de sus cuidadores, ecuatorianos y nigerianos, saboreando frutos maduros del Egombe Egombe.

Años más tarde, la familia se mudó de nuevo a Valencia, donde falleció su padre. Fue entonces cuando Manuel regresó a Guinea, allí trabajó en la finca familiar, Finca Machinda, con plantaciones de cacao, café, una fábrica de aceite de palma y
otra de jabón.

A esta intrépida aventura se unió su hermano Fernando, un pragmático lleno de números y estrategia, que hizo un tándem indivisible con Manuel y al que ayudó a dar un empujón a la empresa. En esta época, Manuel conoció a Catalina Mpanga Memba, que se convertiría en el amor de su vida y con la que tuvo cuatro hijos: Manuel, Katy, José Antonio y Fernando Martínez Mpanga.

Los Hermanos Martínez sufrieron emboscadas alentadas por patrullas durante el régimen de Macías, que fue proclamado primer presidente de Guinea recién independizada, en 1968, y tuvieron que huir del país.

Fernando marchó en primer lugar destino a Lanzarote, donde construyó los primeros apartamentos en Puerto del Carmen. Manuel siguió el camino de su hermano. Fueron años duros; llegó la crisis del petróleo, el dinero escaseó y nadie visitaba la isla hasta que el Touroperador Neckermann comenzó a llevar turistas, lo que provocó la recuperación económica de los hermanos, que se lanzaron a construir varios alojamientos turísticos.

Doce años después, en 1980, Martínez Hermanos retoma su actividad en Guinea Ecuatorial y comienza a enviar contenedores de productos básicos y ayuda humanitaria, aunque en un principio las fábricas del Grupo no contaron con mucho éxito.

En 1991, un tejano descubre petróleo y varias multinacionales americanas encuentran en Martínez Hermanos una empresa asentada en el país, respetada y con capacidad de respuesta ante cualquier necesidad. Con el tiempo, la empresa que durante años lideraron Don Manuel y Don Fernando, comenzó una nueva etapa bajo el liderazgo de los dos hijos menores de Don Manuel, José Antonio y Fernando, quienes están llevando a cabo una transformación corporativa cultural e innovadora que está convirtiendo la empresa en líder en el sector de la alimentación, congelados, restauración, hostelería, importación y transportes en Guinea, e impulsando el crecimiento y evolución en España, y que además da empleo a más de 1.300 personas en la actualidad y cuenta con uno de los centros logísticos más modernos de todo el continente africano tanto en Bata como en Malabo.

Don Manuel deja una huella imborrable en esta gran familia Martínez, un recuerdo y carisma que nos hace más fuertes, nos anima cada día a seguir luchando por los valores que él mismo nos transmitió y nos convierte en mejores personas: la persona que él fue.

Le estaremos eternamente agradecidos por su entrega y disposición, por su cariño, su comprensión, por su perseverancia, su disciplina, su personalidad y por tendernos la mano cada vez que lo hemos necesitado. Te recordaremos siempre, Don Manuel.

Gracias por todo lo que nos has enseñado.